Gakutensoku
Tipo: Automata
El inicio de la era de la robotica en Japon parte con este robot o automata mejor dicho.
Este autómata Gakutensoku (學天則), cuyo nombre significa Aprender de las leyes de la naturaleza.
Es importante por ser considerado el primer robot humanoide construido en Japón y en Oriente.
La historia de este robot tuvo muchas vueltas incluida su misteriosa desaparición.
Origen y Creación
Creador:
Fue inventado por el biólogo, botánico y periodista Makoto Nishimura
Año y lugar:
Se fabricó en
Osaka en 1928 con motivo de las celebraciones por la coronación del emperador Showa (Hirohito).
Filosofía:
A diferencia del concepto occidental de los robots de la época (vistos como "esclavos mecánicos"), Nishimura lo diseñó como una criatura pacífica en armonía con la naturaleza. Sus rasgos faciales combinaban características de diversas etnias globales para representar la universalidad.
Funcionamiento y Mecanismos
Sistema:
El robot original funcionaba de forma completamente analógica mediante presión de aire (neumática), tubos de caucho inflables, resortes y engranajes.
Movimientos:
Podía cambiar sus expresiones faciales (sonreír o inflar las mejillas), parpadear, mover la cabeza, el torso y los brazos.
Acciones simbólicas:
En su mano izquierda sostenía la lámpara Reikantō ("luz de la inspiración") y en su mano derecha un bolígrafo con forma de flecha. Al activarse, simulaba meditar con los ojos cerrados, luego abría los ojos, encendía su luz y comenzaba a escribir caracteres en papel para representar la creatividad humana.
El pájaro acompañante:
En la parte superior solía tener un ave robótica llamada Kokukyōchō. Cuando el pájaro "cantaba", el robot cerraba los ojos para comenzar su proceso de pensamiento.
El Misterio y la Réplica
Desaparición:
El robot original causó sensación y viajó a varias exposiciones en Asia. Lamentablemente, durante una gira por
Alemania en la década de 1930, se extravió de manera misteriosa y su paradero actual sigue siendo desconocido.
La versión actual:
La estructura es una réplica exacta construida en 2008 por el Museo de Ciencias de Osaka con un costo aproximado de 20 millones de yenes. Esta réplica utiliza un moderno sistema neumático controlado por computadora para imitar perfectamente los fluidos movimientos originales.